Durante años, la evolución de los navegadores en smartphones ha malacostumbrado al usuario. Abrir Google Maps o Waze se ha convertido en un acto automático para cualquier trayecto. Sin embargo, cuando pasas de conducir un turismo de 1.5 toneladas a ponerte al volante de un camión rígido, un tráiler o una autocaravana de más de 3 metros de altura, la regla del juego cambia por completo. El software gratuito de consumo está diseñado exclusivamente para vehículos ligeros, y confiarle la ruta a un vehículo pesado es una apuesta arriesgada.